Lemebel oral
Gonzalo León (comp.) - Mansalva - 240 páginas

En algún sentido, esta es la mejor forma de conocer a uno de los escritores latinoamericanos más relevantes, atractivos e iconoclastas de los últimos años: el chileno Pedro Lemebel (1952-2015). Es decir, para alguien que hacía del uso de la voz toda una forma de arte performático, encontrarlo en un libro que reúne sus entrevistas a diversos medios se vuelve un territorio ideal para descubrir de lo que era capaz con su boca, con su lengua, con su gola. De extracción social pobre, Lemebel logró escribir textos que fueron estudiados en distintas universidades de Estados Unidos como parte de una nueva prosa disidente en la lengua castellana. En ese arco existencial, del barro al centro del mundo académico, hay un artista que intentó arrasar con todos los prejuicios, pacaterías, falsedades y olvidos que encontró en su camino, para poder visibilizar la realidad de aquellos cuerpos contrahegemónicos que no estaban siendo tenidos en cuenta. Su incursión en el mundo del arte arrancó con La yeguas del apocalipsis, el dúo de performances que tenía con Francisco Casas Silva, para luego dar paso a un recorrido literario que le permitió renovar la crónica como género (Loco afán, De perlas y cicatrices), y la narrativa (Tengo miedo torero, su única novela) a partir de una prosa dorada que se alzaba con desparpajo y gloria. Lemebel oral, entonces, puede ser leído como lo mejor que nos puede ofrecer una obra literaria: la puerta de entrada a un mundo nuevo.

Walter Lezcano