Lovecraft Country
HBO

Lovecraft Country  cuenta los recorridos de Atticus Black por la región en la que Howard Phillips Lovecraft ambientaba sus relatos de horror sobrenatural. Pero lo interesante es que el terror cósmico es solo una de las facetas que propone la serie: los peligros terrenales están igual de presentes y resultan abrumadores. Inspirada en la novela homónima de Matt Ruff, tiene guion de Misha Green y producción de J.J. Abrams y Jordan Peele. La ficción es tanto una carta de amor a la cultura pulp como un alegato contra la discriminación racial en Estados Unidos. Atticus es un exsoldado pero, sobre todo, es negro. Y todo ocurre en los años 50, con la segregación de fondo. A diferencia de otras producciones sobre el tema, que tienden a generar rechazo o indignación en el espectador, aquí cada encontronazo de los protagonistas con los blancos (y más aún si tienen placa) provoca una tensión inenarrable. La persecución del primer capítulo en una carretera campestre es aterradora. Así las cosas, los monstruos que entran en escena terminan dando menos miedo que los seres humanos. No es la primera vez en tiempos recientes que una serie fantástica se mete con el tema: la adaptación de Watchmen lo hizo el año pasado. El giro interesante aquí radica en que Lovecraft era racista, de modo que usar su imaginario para criticar ese aspecto es un recurso muy astuto. Al mismo tiempo, Lovecraft Country es una oda a la literatura y los cómics de ciencia ficción baratos, que los protagonistas leen con fruición. En una suerte de pliegue metatextual, ya en el comienzo hay un diálogo sobre la ideología que muchas de estas historias planteaban (alineadas con el statu quo) y la posibilidad de un consumo crítico por parte de las víctimas del sistema. Y toda esa inteligencia está puesta al servicio de una historia atractiva, con buenas actuaciones y personajes con los que es posible empatizar. Pensada para cumplir con los fans del escritor, se gana el corazón de cualquiera que ame una buena historia de terror.

Andrés Valenzuela