María sobre María
Lucía Llopis

Vuelve una pequeña joya de la danza contemporánea argentina: María sobre María, solo de María Kuhmichel, dirigido por Lucía Llopis, con la asistencia de Josefina Zuain. Es una vuelta, porque había estrenado en 2016, en Café Müller. Clara, precisa, la obra hace dialogar a dos generaciones de bailarinas: una joven profesional y María Fux, un ícono de la profesión, que por si fuera poco es también una absoluta pionera de la danzaterapia. En menos de una hora, Kuhmichel se pregunta, a través del movimiento y también de las palabras, cómo ser ella misma pero sin dejar de lado el legado de Fux. No quiere ni puede quitárselo. Y aparece, mutado, a través de varias estrategias: una coreografía minimalista con una silla (esos permisos que Fux ha enseñado como la imprescindible libertad a la hora de la improvisación); el audio de una entrevista con la propia Fux (una decisión estratégica capital, pues permite acceder a la obra incluso sin saber quién es la que habla, dejándola como una abstracción, sin imponer su emblemática imagen, con túnica y rodete); y un ejercicio cargado de humor que evidencia la imposibilidad de copiar a nadie, y menos al maestro: Kuhmichel les pone nombre a algunos movimientos que identificó en coreografías de Fux e intenta, a sabiendas de su seguro fracaso, reproducirlos. Sensible, inteligente, bellamente danzada, María sobre María se puede leer en torno a la danza, la enseñanza y la identidad (CCC).

Analía Melgar