Minuto para ganar
Telefe, lunes a viernes a las 21.30

En esta nueva temporada de Minuto para ganar, Marley está acompañado por Noelia Marzol, con quien hacen una buena dupla: ya habían estado juntos en una edición anterior del programa y en otro que hacían juntos también por Telefe, llamado 1, 2, 3, ¡a ganar! Aquí la consigna es sencilla, los participantes pueden concursar solos o acompañados y tienen que ir cumpliendo una serie de pruebas y de juegos de habilidad y destreza, que duran un minuto. A medida que superan cada instancia, acumulan dinero; el premio mayor asciende a un millón de pesos. Los concursantes tienen tiempo de practicar horas antes de competir en el piso, lo cual se agradece, porque de este modo muestran más habilidad y soltura frente a las cámaras. Las dotes de conductor de Marley siguen intactas y, como siempre, logra que los participantes se sientan cómodos y a gusto, como si estuvieran en el living de su casa. Su fórmula sigue siendo la misma que desde hace años: busca y logra seducir y entretener a una audiencia que abarca a toda la familia. No solo lo hace bien, sino que además obtiene buenos números de rating. Con Marzol, que también es bailarina y gimnasta, protagonizan bloopers, como cuando intentaron hacer un número sencillo de acrobacia y terminaron los dos tentados de risa y tirados en el piso. También compiten entre ellos por prendas y se pelean en broma. Marley siempre hace gala de su torpeza, tanto forzada como real, como cuando intentó aprender el baile de Fortnite o las destrezas circenses, y falló en ambos cometidos. Los concursantes suelen ir acompañados de sus familiares, y la participación de ellos, mediante preguntas que les van haciendo los conductores, lo tornan un programa apto para todo público, del estilo al que nos tiene acostumbrados la dupla Marley/Telefe. Dinámico, concreto, por momento gracioso y siempre amable, Minuto para ganar es un entretenimiento ideal para toda la familia, sin agresiones, ni peleas, ni golpes bajos, lo cual se valora positivamente en medio de tanta televisión basura.

Georgina Dritsos