Monte adentro
Ramón Ayala - Independiente

El mismo día que cumplió 94 años, Ramón Ayala sacó un nuevo disco. Es, de alguna manera, una visita a su propia historia. Se trata de una serie de canciones inéditas que sobrevivieron en casetes y que fueron digitalizadas oportunamente. Pero el gran detalle de la edición fue ubicado en el último track: la grabación original de «El gualambao», de 1959, cuando Ayala era un artista peregrino que hasta llegó a estar, según contó, con el Che Guevara fumando habanos en la selva cubana. «El gualambao» fue un rescate del INAMU de los archivos de Music Hall y significó el ambicioso intento de Ayala de imponer un ritmo local que reflejara la exuberancia de la tierra roja. Tal vez no llegó a tanto, pero sí fue un mojón en su trayectoria, el punto de partida de una obra compositiva extraordinaria. Ayala ha mostrado una singular sensibilidad para retratar con sutiles trazos, como el pintor que es, las encrucijadas del amor y de las penurias sociales. Como intérprete destaca como un cantor de registro grave y vibrato intenso. El disco funciona como una síntesis de sus obsesiones: de la declaración sentimental de «Para ti guria» al delicado chotis «Encuentro en el Paraná» con el bandoneón de Chaloy Jara, Ayala es un observador de los claroscuros del alma humana. Monte adentro supone el viaje interior de un músico y poeta que se entrelaza con su paisaje, esa selva misteriosa como su arte.

Mariano del Mazo