Orquesta Los Crayones
Orquesta Los Crayones - Ultra Pop

Un crayón como obelisco, en medio de una Buenos Aires gris, más o menos deshabitada. La tapa del disco debut de Orquesta Los Crayones bien podría ser una postal justa para estos tiempos. Desprejuiciados, echan mano a tonadas más o menos atípicas para el tango. Por caso: «Detrás de los cerros», de Jaguares (México); «Palomas», de Eduardo Mateo –acaso uno de los puntos más altos del disco–; y «Por tres monedas», de Francisco Bochatón. Cabe señalar un pulso que remite a Pugliese; la riqueza melódica que recae, sobre todo, en los bandoneones; el latido todopoderoso del maestro Federico Ghazarossian al contrabajo; la variedad tímbrica que se abre a partir de las dos voces que cantan. Por todo ello, el homónimo primer trabajo de la orquesta es un gran disco. Algunos instrumentales muy finos: «Metáfora y metonimia» y «Condensación y desplazamiento». Completan la formación Federico Terranova (suya es la batuta y también las composiciones originales) y Tomás Quindi en violines; Eugenio Soria, Matías Juanatey y Mauro Iuvaro en bandoneones; Ulises Avendaño en piano; Pelu Romero y Juanjo Habervack en las voces. Todos con un grueso derrotero en su haber. Suenan aguerridos a veces; pero no es esa la búsqueda. Sí apuntan más al corazón melodioso de la canción: allí suenan como la bajamar después de una jornada picada. Siempre hay alguien que indaga en torno a la canción porteña. Convocados a su alrededor, ellos escriben su propia versión, alimentan el fuego que les pertenece.

Juan Ignacio Babino