Palacio Santa Cándida
Departamento Uruguay - Entre Ríos

Hoy comparte honores con el Hotel Termas de Los Baños (Salta). Pero hasta 2016 era el único establecimiento hotelero en funcionamiento que podía vanagloriarse del título de monumento histórico nacional. Obra del arquitecto Pedro Fossati, de neto corte italianizante, se levanta en el rincón que forman el Arroyo de la China y el río Uruguay. Lo mandó a construir el general Justo José de Urquiza, promediando el siglo XIX, como centro administrativo del mayor saladero de Sudamérica y una vastísima estancia. En 1920, Santa Cándida pasó a manos de Adela Unzué y Antonio Leloir. El matrimonio, haciendo gala de un gusto exquisito, transformó la despojada administración en una espléndida villa toscana. Encargaron al arquitecto Ángel León Gallardo y el paisajista suizo Emil Bruder el diseño de un jardín simétrico, engalanado de figuras helénicas, que realzara la mansión. Poblaron el interior con refinado mobiliario, arañas de cristal de Baccarat, cornucopias que habían pertenecido a Sarah Bernhardt y cuanta paquetería lograron cosechar en Europa. Con el tiempo, el palacio volvió a un Urquiza: Francisco Sáenz Valiente, nieto del vencedor de Caseros. Gracias a su afán restaurador, la magnificencia de aquella Santa Cándida persiste en el exclusivo hotel de nuestros días.

Roberto Rainer Cinti