Pinceladas de trabajo y naturaleza

«Repensar el trabajo y cuestionar sus formas es una tarea-trabajo-acción que creemos necesaria en este contexto en el cual conviven ideas y prácticas decimonónicas con aquellas signadas por la flexibilidad y fluidez. Trabajo doméstico, independiente, calificado, eventual,  nocturno o golondrina son categorías nunca libres de disputas conceptuales, legales y reales». Con estas palabras comienza el texto de presentación de Mariel Fernández Curuchet sobre la muestra de pinturas Contrapeso, del artista Ernesto Pereyra, muestra que se exhibió en la Sala Abraham Vigo del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Siete grandes pinturas conforman la exposición, y en cada una se puede observar una herramienta de construcción, a veces acompañada por una o varias plumas cayendo en la misma imagen. «Plumas y herramientas juegan con este contrapeso. Esto tiene algo de lúdico y hasta poético, la liviandad de la pluma, el hecho de que sea parte de la naturaleza», señaló Pereyra durante la inauguración. Cada una de las herramientas forma parte de la naturaleza y vida del pintor: con ellas construyó su propia casa hace dos años. «Son mis herramientas, mis objetos de trabajo. Son como un retrato, un reconocimiento», afirmó. La muestra también es una obra en construcción ya que, según Pereyra, hay una serie de complementos que se irán sumando con el tiempo.


Contrapeso. Las pinturas de Ernesto Pereyra se expusieron en la sala Vigo.