Potenciar fortalezas
Entrega de diplomas
La Fundación Banco Credicoop concluyó la primera etapa de su programa orientado a incrementar la sustentabilidad e implementar estrategias comerciales eficaces en empresas de la economía social. Numerosas entidades dijeron presente.
Maximiliano Senkiw

Satisfacción. Los asistentes al curso valoraron las herramientas recibidas. (Horacio Paone)

 

La Fundación Banco Credicoop concluyó el taller Desarrollo de Habilidades Comerciales para Cooperativas. La iniciativa, enmarcada en las constantes actividades de capacitación de la Fundación, reunió a entidades de distintos rubros y tuvo entre sus objetivos determinar la situación actual de las cooperativas, identificar recursos, comportamientos y habilidades para poner en marcha una estrategia comercial eficaz para las empresas de base social. En este marco, Eduardo Ciancio, director adscripto de la Fundación, señaló a Acción: «Es una etapa de nuestro Programa de Fortalecimiento de la Economía Social (FES). Transitamos la primera, que es la capacitación. Luego, se brindará asistencia técnica y, por último, lo que refiere al apoyo financiero para incorporación de tecnología o para elementos que sean positivos para la etapa comercial o productiva de las cooperativas».
El programa FES está orientado a aportar condiciones de sustentabilidad a los emprendimientos productivos, empresas sociales, empresas recuperadas y cooperativas de trabajo autogestivo que por sus características resultan ser más vulnerables y que hoy ven en riesgo el sostenimiento de sus unidades productivas. Entre sus metas, figuran «superar la dificultad de la escala productiva, incorporar tecnologías adecuadas, ganar en volumen y calidad en sus productos y fortalecer el desarrollo», entre otras.
Durante los encuentros que se organizaron en la Fundación, cooperativistas de sectores como la gastronomía, la producción textil, servicios y consumo, pudieron acceder a herramientas teóricas y propuestas prácticas. Fabián Santamarina fue el responsable de dictar la capacitación que congregó a cooperativas de Buenos Aires y que, según indicaron los responsables del taller, se ampliará a otras regiones y abordará también otros temas propios de la operatividad de las entidades.

 

Mostrar los valores
Las cooperativas que asistieron a la capacitación evaluaron el desarrollo de los encuentros. «Creíamos que sabíamos todo en el tema de la gastronomía y hoy me encuentro con que hay un montón de cosas para poner en funcionamiento en la venta, sobre todo en momentos en que los restaurantes estamos muy castigados por la situación de caída de consumo», expresó José Pereyra, de la cooperativa Los Chanchitos. A su vez, Joaquín Fernández, presidente de la Red Textil Cooperativa dijo: «Una de las mejores cosas que aprendimos es que una de las formas de vender es mostrar nuestras fábricas, nuestras cooperativas y que allí el cliente pueda ver la manera en que se trabaja y los valores que tienen estas empresas. Y, como siempre, intentar que las cooperativas sigan teniendo el compromiso y la disciplina de hacer un buen trabajo». También asistieron integrantes de las cooperativas Alcoyana, La Cacerola, La Yumba, OBI, Kbrones, La Maqueta, Puporé, Amuyén, Atyguazú, de las asociaciones civiles Red de Barrios y Empleo Joven, y representantes del Centro de Apoyo a la Producción Local de la Universidad de San Martín.
«Queremos hacer todo esto en el marco de un bloque de desarrollo territorial. Es decir, generar acciones en las cooperativas pero fortaleciendo los vínculos locales y aplicar las herramientas de trabajo del programa en distintas zonas», indicó Gustavo Marino, responsable de Proyectos y Asistencia Técnica de la Fundación Banco Credicoop. Por su parte, Santiago Nogueira, del área Proyectos, explicó: «Entendemos que este es el momento para asistir en materia de fortalecimiento comercial y hacer a las empresas más competitivas con las herramientas que distinguen a la economía social, haciendo valer su identidad». Precisamente, uno de los elementos principales que se abordaron en el taller fueron las ventajas diferenciales que caracterizan a las entidades solidarias. «Las cooperativas –concluyó– necesitan la capacitación y mostrar que su modelo de producción es legítimo y válido».