Redes en espera
Sector pesquero
La actividad, generadora de polos industriales con fuerte desarrollo en las principales ciudades costeras del país, atraviesa una crisis que lleva varios años. En 2019 registró una caída récord. Reclamo de medidas específicas de reactivación.
Cristian Carrillo

Mar del Plata. Allí operan 672 buques fresqueros que emplean en total 9.206 tripulantes. (Diego Izquierdo)

Entre las cuestiones a resolver en el complejo escenario económico legado por la gestión macrista, se destaca el desafío de volver a potenciar el sector pesquero, una actividad que fue olvidada en los últimos años. La relevancia de la pesca de captura marítima radica en la contribución al desarrollo de centros pesqueros localizados a lo largo del litoral marítimo. Es una actividad generadora de empleo y económicamente relevante tanto a nivel nacional como local. Más del 50% de las empresas dedicadas al mercado interno incorporaron el canal minorista o la inversión en restaurantes dedicados a la preparación de pescados y mariscos, según el Consorcio Portuario.
La ciudad bonaerense de Mar del Plata, ubicada a 400 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, es desde principios de siglo XX el centro económico pesquero más importante de la Costa Atlántica argentina, por el volumen desembarcado y el número de plantas en tierra. Operan allí un total de 672 buques, que emplean en conjunto una tripulación de 9.206 trabajadores. La actividad incluye buques fresqueros de altura, procesadoras y congeladoras de altura, procesadoras factorías de altura y fresqueros costeros y de rada o ría.
Esto refiere a la etapa primaria, enfocada en la captura. La secundaria incluye la producción industrial pesquera, la cual se clasifica por rubros de proceso a partir de los cuales se obtiene una gran variedad de productos. En el partido de General Pueyrredón se realizan los procesos de fresco o enfriado y congelado, salado, conservas y elaboración de harinas y aceites de pescado. En el eslabón terciario se encuentra básicamente la comercialización de productos provenientes de la pesca que tienen como destino final tanto al mercado interno como al mercado externo, detallan desde la Cámara de la Industria Pesquera Argentina.
En octubre pasado, último dato disponible, la actividad pesquera sufrió una caída del 28,2% interanual. Si bien se trata de un desplome importante, no fue el más profundo de la era Macri. El retroceso récord ocurrió en septiembre de ese año, con una disminución de la actividad del 44,2% interanual, la más alta de la serie estadística. La pesca es una actividad que puede exhibir fuertes oscilaciones y enlazar bajas y alzas de dos dígitos de un mes a otro. Pero el año pasado se registró –también por primera vez– una seguidilla de caídas consecutivas que se inició en mayo y no encontró todavía rebote.
El presidente de la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (CAABA), Diego García Luchetti, asegura que, entre la presión tributaria y el aumento de los derechos de exportación, el sector pesquero comenzó 2020 con preocupación y bajas expectativas. En 2019 la caída de precios en el sector fue del 20% interanual. Mientras en la Argentina no se registró un crecimiento en los últimos 10 años en el movimiento de contenedores pesqueros, todos los países de América Latina (salvo Venezuela) crecieron a tasas promedio del 5,8%.
Desde la actividad reclaman que haya una segmentación en el impuesto del 9% a los derechos de exportación. «El sector necesita una política diferenciada en materia de retenciones, con una segmentación de las mismas y reducción de alícuotas o bien ir a un esquema de reintegros direccionados a la producción y agregado de valor a los productos elaborados en tierra», según el titular de CAABA.
Por su parte, el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, y su par de Desarrollo, Fernanda Raverta, mantuvieron un encuentro con representantes de la industria portuaria en la sede del Consorcio Regional, en el que enfatizaron la necesidad de «trabajar para atender las urgencias». La provincia dispuso que no se aplique el aumento en Ingresos Brutos, que tiene carácter excepcional en 2020, cuando se trate de «mercadería vinculada con la actividad pesquera de los buques y embarcaciones que operan desde los puertos y apostaderos bonaerenses, así como los productos de la pesca artesanal y acuicultura».