Reserva Natural Faro Querandí
Partido de Villa Gesell - Pcia. de Buenos Aires

Fue creada en 1996, alrededor del segundo faro en altura del país: sus 54 metros solo son superados por el Faro de Recalada a Bahía Blanca. Escuda uno de los pocos segmentos de costa atlántica que el desarrollo turístico dejó al margen entre Punta Rasa y Pehuén-Có. Sus 5.757 hectáreas permiten paladear la versión original de ese paisaje medanoso que urde el encuentro del mar y la pampa. El deleite incluye playas salvajes –animadas por chorlos, gaviotas, gaviotines y ostreros–, dunas de altivez sahariana, inesperadas lagunitas a sus pies, pastizales por el oeste, bañados rebosantes de vida, una flora heroica –capaz de arraigar coloridos jardines en la arena– y un elenco faunístico en que no faltan especies amenazadas –la monjita dominicana, por ejemplo– ni exclusivas, como el tuco-tuco bayo o la lagartija de los médanos. En medio de estas humildes maravillas, rodeada por un bosque de coníferas forasteras, se alza desde 1922 la torre a franjas negras y blancas del Faro Querandí. Bajo el medanal, además, se extiende un reservorio de agua estratégico para las localidades balnearias (el Acuífero Costero). No extraña que se proyecte ascender esta reserva de rango municipal a la categoría de parque nacional, junto con una buena tajada de mar aledaño. Se accede únicamente por la playa: a pie, en cualquier vehículo todoterreno o integrando alguna de las excursiones 4x4 que salen diariamente de Villa Gesell. El faro se encuentra a 30 kilómetros de esa ciudad, a 15 de Mar Azul. Alcanzar su linterna, visible de noche a más de 18 millas náuticas, demanda una trepada de 276 escalones en caracol. Pero el esfuerzo vale la pena: desde el balcón que la circunda puede echarse una mirada de pájaro a toda el área protegida y sus adyacencias marinas. Para intimar con el medanal, recomendamos participar de las caminatas que guían durante el verano los guardaparques, los días jueves y sábados. Parten del Puesto de Guardia, al que se puede acceder en automóvil desde el kilómetro 429,5 de la ruta nacional 11.

Roberto Cinti