Sagrada familia
Luis Frontera - Seix Barral - 299 páginas

Si pretendiéramos reducir el libro de una vida a unas pocas líneas, diríamos que el padre, capitán del Ejército Argentino, abandona a su familia y traiciona a la patria para convertirse en soldado comunista de la Guerra Civil Española; que el protagonista elige desertar de la educación formal, se hace en la calle, milita arma en mano, trabaja en reconocidas publicaciones como Panorama y El mundo y sufre trastornos que lo llevan a internaciones psiquiátricas. Y diríamos, también, que todas esas vicisitudes son atravesadas por la historia argentina: el golpe de 1930, el primer peronismo, el golpe de 1955, el regreso de Perón, la triple A, la última dictadura. Construido sobre saltos temporales, Sagrada familia es un caleidoscopio que se abre y se cierra: va girando entre esos tres ejes (el padre, la locura, la política), saltando y deteniéndose en coyunturas y personajes con una notable ductilidad en el cambio de registros. Y tiene al lenguaje como edificador de imágenes y decodificador de expiaciones personales, «como si a cada palabra le retorciera el pescuezo». Si, según Freud, la escritura es originalmente el lenguaje del ausente, Frontera rescata a todos y cada uno de aquellos que ya no están (sus nueve hermanos, otros internos del pabellón, mojones que se cruzan en su camino) para devolverlos a la vida. Memorias, autobiografía, crónica de época, narración testimonial, el de Luis Frontera es firme candidato a integrar la larga saga de libros genealógicos: enlaza tranquilamente con María Domecq, de Juan Forn, retruca aquella sentencia de Ricardo Piglia de que nunca nadie hizo buena literatura con historias familiares y, por último, extrae poesía del dolor.

Hernán Carbonel