Siempre listos
Cóndor Andino
Dedicada a brindar servicios de construcción y mantenimiento, debido a la pandemia de coronavirus la cooperativa sanjuanina comenzó a fabricar cabinas desinfectantes. También pusieron en marcha una radio y una biblioteca comunitaria.
Silvia Porritelli

Covid-19. Ya se instalaron tres dispositivos para prevención en la localidad de Rawson.

Cada vez son más las entidades solidarias que, con creatividad y espíritu emprendedor, utilizan sus herramientas y su capacidad productiva para fabricar elementos y productos que colaboren con el cuidado de la salud y la prevención del contagio del coronavirus. Una de ellas es la cooperativa Cóndor Andino. Dedicada a brindar servicios de construcción, mantenimiento en metalúrgica y carpintería, hoy fabrica cámaras de desinfección peatonal. «Cuando se decretó el aislamiento social no queríamos quedarnos con los brazos cruzados y comenzamos a pensar qué hacer. Investigando un poco vimos que, con las maquinarias y la capacidad que tenemos, podíamos desarrollar esas cabinas y, de ese modo, ayudar en este momento de emergencia», cuenta Víctor Pérez, obrero metalúrgico y uno de los desarrolladores del proyecto.
Las estructuras de las cámaras son de chapa y los laterales pueden ser de policarbonato o chapa. Los accesos cuentan con cortinas de plástico transparente que evitan la circulación de aire y la base tiene un doble piso con un recipiente que almacena y desagua el líquido desinfectante que cae. «Funciona con un sensor de movimiento que hace que la solución desinfectante se atomice automáticamente cuando una persona ingresa a la cabina. Además cuentan con un sensor que avisa en caso de que el tanque (de 320 a 400 litros) se quede sin líquido. Si se utiliza de manera ininterrumpida, el consumo es de unos 30 litros de solución desinfectante», explica Pérez.
Hasta el momento se instalaron en Rawson, localidad cercana a la capital de San Juan, tres cabinas desinfectantes: una en el obrador municipal, donde funciona la base operativa de recolección de residuos; otra en la puerta de la sede comunal de la Policía y la tercera en el ingreso a la ciudad. «Estos dispositivos permiten disminuir en buen grado la carga viral que los peatones portan en su ropa y en su calzado», asegura Pérez. Según los cooperativistas, estas unidades no solo pueden ser útiles en tiempo de emergencia sanitaria sino que podrían establecerse como práctica habitual para reducir riesgos de contagio viral y bacteriológico en general. «Se pueden instalar en el ingreso de cajeros automáticos, locales comerciales, fábricas u otros espacios de acceso público», indica Pérez.


Espíritu solidario
Con doce asociados, Cóndor Andino nació en 2009 y obtuvo su matrícula en 2010. «Éramos un grupo de amigos, nos conocíamos de toda la vida. Algunos éramos metalúrgicos, otros albañiles, otros carpinteros o de otros oficios y nos dimos cuenta de que, si nos juntábamos, podíamos potenciar nuestros laburos». Actualmente, además de la fabricación de cabinas desinfectantes, están abocados a la construcción de un puente que facilitará el tránsito de productores de una zona rural de Rawson. También proyectan avanzar en la fabricación de muebles de placas de madera.  
Desde sus orígenes, los asociados de Cóndor Andino comprendieron el carácter solidario de las cooperativas. Por eso, en 2009, en medio de otra pandemia, la de la influenza A, que llevó también a la suspensión de clases, los trabajadores y las trabajadoras de la entidad desplegaron acciones comunitarias. «Comenzamos con apoyo escolar para niños y niñas y luego, con el acompañamiento de la CONABIP, creamos la Biblioteca Popular Victoria», recuerda Pérez. En ese espacio, ya consolidado, también se dictan cursos y talleres y se realizan actividades sociales y culturales. Con esa misma impronta, iniciaron el año pasado un proyecto radiofónico. «FM 104.5 Radio Cooperativa de Rawson –cuenta Pérez–, es un medio autogestivo que surgió para visibilizar lo que hacemos, nuestras ideas, y también para darle voz a otros sectores de la comunidad».