Siwa
Año 7 - N° 5 - Octubre de 2016 - 264 páginas
«Tengo que dejar de estar celoso del viento», dice la cita de una hermosa canción acústica de los punks de Cienfuegos. ¿Por qué el viento? Porque es el convocado e invocado en el quinto número de la revista Siwa, dedicada a la literatura geográfica y pensada, curada e ideada por Salvador Gargiulo, Esther Soto, Christian Kupchink y Héctor Roque-Pitt. Y esta entrega dedicada a la «Historia natural y moral de los vientos» trae, entonces: una genealogía de lo que sopla, poemas, rastreo de lápidas donde se trata el asunto, la historia de la torres eólicas, breves tratados sobre veletas, inventarios posibles e imposibles de las brisas, microrelatos, divagues que recogen experiencias personales y más, tanto más. Todo alrededor de una lista de autores tan larga como delicada. Entonces, ¿qué es Siwa? Bueno: es, por ejemplo, una quimera. Es, también y tanto como lo otro, un desvarío de su tiempo. Porque allí está con todo: con todo un gramaje de papel que no abunda en las publicaciones de hoy, con toda una tipografía singular, con toda una impronta desde las imágenes. Con toda una belleza de cuerpo, forma y narrativa que excede el dique de lo decible. La revista/libro que en definitiva es Siwa emparenta y dialoga con, por ejemplo, la exquisita Carapachay: si en esta los textos, las imágenes, los divagues están dedicados al río, a las orillas, al Paraná y otros estuarios; en Siwa ello se consagra, en cada uno de sus anteriores números temáticos a, por ejemplo, los mapas, los viajes, el territorio, los asuntos más técnicos y los otros: los metafóricos, los que se suponen y son poéticos. Tanto como el viento mismo, que sigue confiando cosas. Y aquí hay varias de esas confidencias.
Juan Ignacio Babino