Sostener los valores
40º Asamblea de Credicoop
Con más de 3.000 asistentes, se llevó a cabo el encuentro anual que repasa la actualidad nacional e internacional, junto con el devenir de la entidad bancaria. «Nuestro sello distintivo es la participación de los usuarios en la gestión», señaló Carlos Heller.
Cora Giordana

Mesa. Form, De Lorenzi, Callegari, Raffo Quintana, Giura, Gerardo Galmés (gerente general), Heller, Cortés, Sapei, Louzán, Bozzolo, Lorenzo. (Jorge Aloy)

Como cada año, el complejo Parque Norte de la Ciudad de Buenos Aires fue el escenario elegido para la celebración de la Asamblea General Ordinaria del Banco Credicoop, máxima instancia estatutaria de la entidad nacida en 1979. Allí, más de 800 delegados de todas las regiones del país convalidaron por unanimidad la Memoria y Balance correspondientes al 41º ejercicio, además de proceder a la elección de consejeros titulares y suplentes. Se hicieron presentes, además, dirigentes, funcionarios y representantes de otras entidades de la economía social. «Hoy acá hay más de 3.000 personas que están participando, escuchando, imaginando», señaló Carlos Heller, presidente de Credicoop, durante el discurso de apertura. Y, luego de la lectura del orden del día, se dedicó a analizar la coyuntura nacional e internacional.
«Queremos empezar con una reflexión central en las cuestiones que se debaten: cómo va reaccionando el sujeto social, los ciudadanos, los trabajadores, frente a la aplicación de estas políticas de ajuste, y aquí aparece el lógico intento que hace el gobierno para tratar de mantener el entusiasmo en el modelo que está aplicando. Y lo ha desarrollado con la idea de lo que se denomina posverdad: instalar algo e insistir sobre eso a pesar de que no tenga que ver con la realidad, a pesar de no ser cierto. ¿O cómo puede interpretarse cuando el presidente propone ahorrar 100.000 millones de pesos modificando el sistema previsional y diciéndoles a los jubilados que esto los va a beneficiar? ¿Cómo creer que la fórmula de reajuste que se instaló apuntando una fórmula que deja los salarios por debajo de la inflación?».
En el análisis del panorama internacional, Heller señaló como novedad los cambios en la conducta de los países centrales respecto a apertura comercial y el proteccionismo. «Curiosamente, hoy la Unión Europea y Estados Unidos cuestionan el modelo de apertura económica y plantean el abandono de los organismos multilaterales para pasar a reuniones bilaterales. Cabe señalar que “mano a mano”, las diferencias entre países son mucho más ostensibles», dijo. A la par, afirmó que, ya antes del gobierno de Donald Trump, Estados Unidos era el país con más medidas de protección económica del mundo. «Hay una doble vara: los países de esas características tienden a ser protectores con su producción y abiertos a las posibilidades de colocar sus productos en otros países», sostuvo.
En este sentido, afirmó: «Los riesgos concretos para países como el nuestro son los problemas relacionados con el financiamiento. Porque toda la política hacia adelante está basada en la posibilidad de seguir endeudándose. El llamado gradualismo está basado en financiar el déficit fiscal tomando deuda». Y dijo que el riesgo que conlleva esto es la volatilidad excesiva de la economía, que puede tener consecuencias adversas para la estabilidad económica y financiera. «El mismo Fondo Monetario Internacional alertó sobre el crecimiento de la deuda a nivel mundial, que en 2016 batió récords. Pero el peso del endeudamiento de los países en vías de desarrollo crece muy por encima del nivel del endeudamiento global. Los países centrales, por el contrario, bajaron su deuda en los últimos años».
Destacó además que si bien desde el gobierno se pone énfasis en el déficit fiscal primario «esto es un artilugio para esconder el peso de la deuda, el verdadero déficit es el déficit financiero, el déficit generado por los intereses de la deuda más el déficit primario». El ajuste, afirmó en otro tramo, se siente en el mundo laboral con la pérdida del valor relativo del salario, que termina repercutiendo sobre el mercado interno. «Otra posverdad es que tenemos que elegir entre ajuste con shock o cambio con gradualismo. ¿Cómo es este gradualismo? ¿Si las tarifas aumentan entre 600% y 1.000%, con enorme déficit comercial, vinculado con la liberación de las importaciones y que hace que en 2017 se ha llegado a valores del mayor déficit comercial de las últimas tres décadas? No hay ningún gradualismo, la gradualidad es una de las maneras de llevar adelante el ajuste tratando de evitar el conflicto social», señaló.

Presencia. Asistieron alrededor de 800 delegados de todas las regiones del país. (Horacio Paone)

Otros de los temas abordados por el dirigente cooperativo en el análisis fue la suba de tarifas. «El reajuste tarifario es muy superior a la disminución de subsidios. Bajo la apariencia de que están atacando el gasto público encubren un reordenamiento tarifario a favor de las empresas y en contra de los trabajadores». El cierre de paritarias en torno a un 15% con una estimación inflacionaria mayor al 20%, la ley de reforma laboral y la ley de Sociedad Anónima Simplificada, el aumento de los puestos de trabajo por cuenta propia y el escaso crecimiento de los trabajos en relación de dependencia fueron sindicados por Heller como otras señales de alarma que se dan en el ámbito laboral. Sobre las recientes subas abruptas en el valor del dólar, explicó algunas de sus posibles causas y señaló: «El tipo de cambio es algo demasiado importante para dejarlo en manos del mercado. El tipo de cambio es una política en sí misma».


El mayor beneficio
Respecto de la situación del Banco Credicoop, en tanto, manifestó: «Hemos generado un importante valor agregado no visible, esto es, la comparación entre la rentabilidad efectiva que tuvo el banco y la que habría podido tener si hubiera cobrado la media de interés que cobran los otros bancos privados del sistema. Este es nuestro valor agregado cooperativo: efectivamente el banco no tiene como objetivo la maximización de las ganancias, sino que cumplida la rentabilidad, nuestro objetivo pasa a ser cobrar lo menos posible y dar al asociado el mayor beneficio». Asimismo, remarcó que Credicoop tiene un 81% de su cartera en préstamos a pequeños deudores, que muestra cómo se prioriza desde la entidad el financiamiento a las pymes. También llamó a «posicionar al banco como parte de las entidades de carácter social, profundizar ese vínculo». Y concluyó: «Nuestro factor distintivo, el modelo cooperativo, la participación de los usuarios en la gestión. Hemos demostrado que eficiencia y democracia son compatibles y eso es nuestro mayor orgullo».
Luego de Asamblea, la nueva Mesa Directiva del banco quedó conformada de la siguiente manera: Carlos Heller, presidente; Ricardo Sapei, vicepresidente 1º; Horacio Giura, vicepresidente 2º; Melchor Cortés, secretario; Edgardo Bozzolo, prosecretario 1º; Marta Sitlonik, prosecretaria 2º; Carlos Louzán, tesorero; Néstor Callegar, protesorero 1º; y Marcelo De Lorenzi, protesorero 2º. Los síndicos titulares durante el próximo ejercicio, en tanto, serán Jorge Lorenzo, Raúl Guelman y Horacio Raffo Quintana.