Star Trek 3: Sin límites
Justin Lin

Pocas sagas cinematográficas han mantenido el buen nivel que sí ha logrado la de Star Trek. Luego de Star Trek: El futuro comienza (2009) y Star Trek: En la oscuridad (2013), las dos dirigidas por J. J. Abrams, es el turno del taiwanés Justin Lin, curtido en el asunto de las franquicias gracias a su trabajo en la dirección de cuatro entregas de Rápidos y furiosos. Especialista en escenas de acción imaginativas y vigorosas, el director maneja con soltura un argumento tradicional: la tripulación al mando del capitán Kirk (Chris Pine) lleva casi 1.000 días en el espacio y todavía le quedan dos años más lejos de casa. Lo que ayudará a combatir la rutina será la aparición de los villanos que amenazan la paz universal. Una de las virtudes de la película es la aparición más decidida del humor, una fortaleza probablemente debida a la incorporación del famoso comediante y guionista inglés Simon Pegg, que además forma parte del elenco. Con Pine y Zachary Quinto asentados en los roles del Capitan Kirk y el Señor Spock, Lin apuesta por la nostalgia y el humor ingenuo de la vieja serie televisiva, relegando el despliegue de efectos especiales a un segundo plano.

Alejandro Lingenti