Studio 2
Escalandrum - Warner Music

Es curioso: tal vez el único género que Los Beatles soslayaron de una manera taxativa fue el jazz. Studio 2 refiere a uno de los estudios de Abbey Road donde no solo grabaran los de Liverpool (el abanico es tan amplio, que va de Pink Floyd y Radiohead a Divididos y banditas de concursos radiales) pero que está estrechamente relacionado con el poder icónico del cuarteto. Ahora nos trasladamos caprichosamente al último trimestre de 2017 y ahí están los Escalandrum: grabando –y aquí la analogía beatle, sí, tiene sentido– un repertorio propio ensayadísimo, con una alquimia musical extraordinaria. Studio 2 destaca por el ensamble grupal que incluye los lucimientos de Pipi Piazzolla (batería), Nicolás Guerschberg (piano), Mariano Sívori (contrabajo) y de esa delantera de oro constituida por las cañas de Damián Fogiel (saxo tenor), Gustavo Musso (saxo alto y soprano) y Martín Pantyrer (clarinete bajo). Cada tema tiene un tratamiento singular y, a la vez, si se escucha el disco a la vieja usanza, el concepto de álbum resulta nítido. Desde el ataque de «Acuático» (Guerschberg) al melancólico aire de milonga de «Lolo» (Pipi Piazzolla). Escalandrum respira a la manera piazzolliana una música libre y a la vez escrita al detalle. En Studio 2 el color argentino es una evidencia que no tropieza con ningún subrayado localista.

Mariano del Mazo