Sueño sólido
Nicanor Aráoz

Nicanor Aráoz es un artista nodal en la escena de la escultura argentina de estos días. Las instalaciones de Sueño sólido abrieron en el Museo de Arte Moderno  de Buenos Aires luego del cierre obligado por la pandemia, como si la solidez material y metafórica de sus esculturas tratase de anular la liquidez infecciosa del virus que aún nos acosa. Este sueño fue creado en cuatro escenas para la ocasión. Aráoz sorprende dando forma a un paisaje en el cual las piezas de gran formato dan cuenta de diversos procesos de regeneración. Ellas conviven en el espacio con un inesperado distanciamiento ¿social? y remiten a la capacidad rehabilitadora de una vegetación, a la fragilidad de la cerámica o la música vintage reproducida en una rockola «con las energías destructivas de los tornados, la violencia de la guerra y la agresividad del material sintético», como señala Lucrecia Palacios, curadora de la muestra. El artista trabaja históricamente sobre pulsiones reprimidas en el crimen, en la sexualidad y hasta en la tortura. En sus obras, Aráoz siempre ahondó en las formas del cuerpo humano en el que este se deshace y se recompone cuando enfrenta a la violencia, el desenfreno o el erotismo. Las cuatro paradas de este sueño pueden ser la pesadilla de un relato traumático en el que se pregunta por nuevas formas de vida que aúnan la tecnología y la naturaleza, en ese mismo cruce donde el virus que tiene en vilo a todo el mundo se instala para saquearnos con su anarquía despiadada. (Museo de Arte Moderno)

Cristina Civale