Surge
Anish Kapoor

«La palabra “surge” es común en inglés y en español. A pesar de no significar esencialmente lo mismo, se completan entre sí. En inglés, significa una ola repentina que ocurre en el mar, no tan poderosa como un tsunami, mientras que en español está relacionada con el aparecer, el surgimiento, emerger», dice Marcello Dantas, curador de la muestra de Anish Kapoor en Proa. En la exhibición, que consiste en un recorrido por siete de sus obras de gran dimensión que datan de 1992 hasta la actualidad, se pueden ver unas piedras chinas enormes de color azul intenso, que flotan sobre el suelo; un bloque móvil de cera color rojo sangre que, en transformación constante, moldea su forma con el movimiento y el roce del espacio. También una serie de espejos cóncavos y convexos que distorsionan la imagen reflejada; y un agujero oscuro y ovalado: un vacío, sobre un piso blanquísimo inclinado en rampa –recuerda a las obras del suprematista Kazimir Malevich, y además su título, «L’Origine du monde», alude a una pintura de Courbet–. La experiencia de la percepción y los procesos en la producción artística (la obra en gestación) son algunos de los temas que le interesan a este escultor nacido en la India, que ganó, entre otros premios, el Turner, de la galería Tate, de Londres.

Viviana Vallejos