Termas de Fiambalá
Tinogasta - Provincia de Catamarca

Sus aguas vienen aliviando dolencias y restaurando bríos desde mucho antes que el capitán Diego de Almagro gozara como adelantado de nuestro Noroeste. Surgen de secretos manantiales, en las alturas de la Sierra de Fiambalá, a unos 60º C. De allí, hechas arroyo, bajan por una estrecha quebrada rumbo al valle del río Abaucán, colmando a su paso catorce piletones estratégicamente escalonados. Los visitantes disponen de temperaturas para todo gusto y, bajo cada salto, chorros que ofician de masajistas. La fórmula se recomienda para afecciones como la soriasis, el reumatismo, la artrosis y el estrés. Hospedajes, un camping y un restaurante suman comodidad. Y el goce paisajístico corre por cuenta de las vistas que ofrendan los 1.920 metros sobre el nivel marino del complejo termal. En el pueblo de Fiambalá, a 15 kilómetros, se pueden visitar el Museo del Hombre y el de Los Seismiles. Hacia el norte aparecen las Dunas de Tatón, para algunos las más altas de América.

Roberto Cinti