Vacunas por glaciares
Farmacéuticas y gobiernos

En silencio. Negociaciones confidenciales. (Shutterstock)

Solicitar a algunos Estados que pongan sus activos soberanos –como edificios de embajadas, bases militares y hasta recursos naturales–, a modo de garantía ante posibles futuras demandas o incluir cláusulas que reducen la responsabilidad de la empresa ante potenciales efectos adversos de las vacunas son algunas de las exigencias que impuso la farmacéutica Pfizer en sus negociaciones con países latinoamericanos, según revela una investigación del Bureau of Investigative Journalism, con sede en Londres, y el medio digital peruano Ojo Público.
«Intimidación de alto nivel»: así fueron descriptas por un funcionario, cuya identidad no fue revelada debido al acuerdo de confidencialidad firmado previamente, las negociaciones con el gigante estadounidense, que fracasó en nuestro país debido a razones que el Ministerio de Salud no pudo revelar en virtud de este mismo acuerdo. Poco después de que se diera a conocer la investigación, el médico sanitarista Jorge Rachid, asesor del Gobierno bonaerense, aseguró que durante las negociaciones con las autoridades nacionales, Pfizer llegó a pedir que se sancionara una ley que permitiera embargar los glaciares.