Van Gogh: en la puerta de la eternidad
Julian Schnabel

¿Todos los pintores están locos? «No, supongo que solo los buenos». La pregunta la formula a Van Gogh otro interno de la institución mental en la que ambos se encuentran confinados, y esta es la lúcida respuesta del holandés. ¿Estaba loco Vincent Van Gogh? Fue, seguro, un alma atormentada, y su arte expresó su visión vibrante e intranquila del mundo. La nueva película de Julian Schnabel parece tratar de capturar la esencia, o algún concepto al menos, sobre la inspiración. Y aunque el guion pone en boca de Van Gogh unas cuantas frases explícitas, el propósito parece ser que una respuesta, una tesis, se manifieste a través de las imágenes. Retratado en sus años finales en la zona rural de Arles, el pintor encuentra en el rostro de Willem Dafoe una representación pictórica: la escena en la que contesta acerca de los motivos que tal vez lo llevaron a rebanarse la oreja es sencillamente hipnótica y solo por ella Dafoe ya se merece la nominación al Oscar por la que compitió este año.

Mariano Kairuz