Verdeado dulzor
Verónica Condomí-Matías Betti - Independiente

Desde su paso por esa escuela de vida que fue M.I.A., Verónica Condomí se embarcó en proyectos marcados por la calidad y la audacia. Con Chango Farías Gómez o con Liliana Vitale, su voz es un sello distintivo en los temas que piden interpretaciones íntimas. Así como con Pablo Fraguela forma una sutil dupla de piano y voz, ahora es el turno del stick de Matías Betti. Exótico para el canon de la música de raíz, el stick integra varios sonidos y puede cumplir las funciones del bajo, el piano, la guitarra o la percusión. Verdeado dulzor es una disfrutable confluencia de universos, que se extiende al repertorio. Condomí y Betti toman un cancionero predominantemente rockero para darle un tratamiento económico, con aires de chacareras, zambas, huaynos. «Seguir viviendo sin tu amor» y «Los libros de la buena memoria», de Spinetta (de ahí el «verdeado dulzor» del título); «Como un cuento», de Divididos; «El karma de vivir al sur», de Charly García; y «Zona de promesas», de Gustavo Cerati, conviven con temas propios de Condomí y Betti y clásicos como «Chacarera santiagueña». Pero es la canción final la que contiene el sentido del disco. Antes de la edición, Condomí y Betti sufrieron un vuelco en la ruta y estuvieron al borde de la muerte. El tema es «Preguntitas sobre Dios», de Atahualpa Yupanqui: en esa desolada interpelación metafísica habita la profundidad de Verdeado dulzor.

Mariano del Mazo