Violencias cercanas
Credicoop Berazategui
La Comisión de Asociados de la filial bonaerense organizó un conversatorio virtual donde destacadas dirigentes y funcionarias reflexionaron en torno a un flagelo que no cesa. La situación en las cooperativas, uno de los ejes planteados.
Ulises Rodríguez

Lázzaro. «No tener trabajo es una forma de violencia que sufrimos todos», manifestó. (Horacio Paone)

Organizado por la Comisión de Asociados de la filial Berazategui del Banco Credicoop, se llevó adelante el ciclo «Reflexionar para deconstruir: violencias que nos tocan». Del encuentro participaron Graciela Cayian, gerenta de la filial Berazategui; Stella Maris Bruno, secretaria de Educación Cooperativa de la Comisión de Asociados y Jésica Palavecino, integrante de la Comisión y asociada de la cooperativa Hormigas Podadoras. Entre las exponentes se destacaron Claudia Lázzaro, directora de Políticas para la Equidad Laboral, Formación del Trabajo y Políticas de Cuidado del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires; Rosa Rodríguez, presidenta de la Confederación Nacional de Mutualidades; Valeria Mutuberría Lazarini, investigadora del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, y Esther Dandrea, directora de Asistencia Territorial de la Secretaría de Mujeres y Diversidades del Municipio de Quilmes.
El rol de las organizaciones, la violencia laboral e institucional, las violencias dentro de las entidades de la economía social y el cooperativismo y las políticas públicas para paliar esta problemática fueron algunos de los ejes planteados.
Mutuberría Lazarini abrió el debate señalando la importancia de «desmitificar que en las organizaciones cooperativas no se producen desigualdades ni relaciones de poder, ni violencia hacia mujeres y diversidades sexuales. Las organizaciones las conformamos las personas y vivimos en un mundo capitalista patriarcal muy violento, muy desigual». También habló de la participación de las mujeres en la conducción de las entidades cooperativistas y sostuvo: «Nuestras voces no están representadas, por eso la importancia de trabajar en cómo las mujeres y diversidades somos partes de esos espacios».
Lázzaro manifestó que «no tener trabajo es una forma de violencia, una de las violencias que sufrimos todos sin distinción de género. En función de esto, muchas de las cosas que estamos haciendo en el Ministerio tienen que ver con construir un mundo con igualdad de oportunidades y de posibilidades». Por su parte, Dandrea dijo que «en 20 años que llevo trabajando vi cambios y veo más compromiso entre nosotras, pero quisiera que cuando hacemos estos encuentros haya más varones, sería buenísimo que se entienda que no estamos en contra de los hombres, sino que queremos estar en una igualdad de lucha».
Rodríguez contó que en la CONAM tienen un lema para empoderar a sus compañeras y «que las mujeres se atrevan porque les sobra capacidad, pero por el patriarcado se sienten segregadas, no se sienten incorporadas y se autoexcluyen, así que ese lema para nosotras es fundamental y estamos trabajando desde el año 2012 en diversos espacios para empoderar a nuestras compañeras y que precisamente puedan llegar a los cargos de liderazgo y conducción».
La problemática de las guarderías en fábricas y empresas, así como la licencia por nacimiento para padres (que actualmente es solo de 2 días) también fue abordado y discutido en el encuentro como una forma de desigualdad ante la ley.