Volare
Brian Chambouleyron - Independiente

Hubo un tiempo en el que la canción italiana y la francesa tenían una fuerte presencia en la Argentina. Estrellas como Nicola Di Bari, Iva Zanicchi, Charles Aznavour y Gilbert Becaud grababan sus éxitos en castellano y actuaban en la televisión y en clubes en carnaval. Cuestión de mercado y de paradigmas epocales, la elástica idea de lo latino mutó hacía Centroamérica, México y Colombia. En su extraordinario Volare, Brian Chambouleyron recicla himnos de los 60 y 70 –«Nel blu dipinto di blu (Volare)» de Modugno, «La boheme» de Aznavour– y los incorpora a una licuadora con sabor a RAI y chanson en la que adquieren nuevos brillos clásicos de Di Bari («Paese, Il cuore é uno zíngaro») y se destapan joyas de autores ocultos como Henry Salvador o Paolo Conte, algo así como el Tom Waits italiano. Como el origen de su nombre lo delata, el temperamento de Brian Chambouleyron está constuido por la mixtura y el nomadismo. Hijo de exiliados, vivió en México y en Brasil y, actualmente, pasa largas temporadas en Italia. Allí grabó Volare, cerca de Venecia. Con el solo acompañamiento de su guitarra, desprende la pátina comercial del repertorio y le otorga un cariz de sofisticación y hondura. Es un trovador que sabe cantar y decir, tal vez espejado en Caetano Veloso, que nos viene a recordar que la buena, sensible y melancólica canción de amor es, según pasan las décadas, invencible.

Mariano del Mazo