Whoosh!
Deep Purple - Ear Music

Deep Purple no para. Desde aquel regreso del 84 la banda inglesa –que ha cambiado de formación ocho veces desde sus inicios, a fines de los 60, y cuyo promedio de edad supera los 70 años– se ha olvidado de apretar el botón de pausa. Y la edición de Whoosh! es una confirmación palmaria de que la veteranía les sienta muy bien a Ian Gillian, Ian Paice y Roger Glover, los tres integrantes de la alineación más famosa del grupo que siguen en pie. Este nuevo disco es sólido, variado y suena identificable, pero para nada rutinario, una virtud probablemente relacionada con la sabiduría de Bob Ezrin, experimentado productor (Alice Cooper, Pink Floyd) que conoce de memoria el terreno en el que le tocó moverse. Los temas de Whoosh! son económicos (hay apenas dos que superan los cinco minutos) y muy eficaces. Son, en definitiva, un ejemplo virtuoso de cómo el hard rock puede sonar orgánico y contemporáneo, más clásico que retromaníaco. Gillian empieza desafiando a la muerte en el primer track, «Throw My Bones», que también deja claro que Don Airey y Steve Morse (los músicos que tienen la enorme responsabilidad de reemplazar a Jon Lord y Ritchie Blackmore) se complementan con una precisión quirúrgica. Y continúa criticando amargamente la violencia que sacude al mundo en «Drop The Weapon», una nueva puesta a punto del discurso pacifista tan en boga cuando Deep Purple apareció en el escena, en plena era del hippismo. Pero la mayor sorpresa llega con el single «Nothing at All», que combina unos patrones de órgano inspirados en Bach con una guitarra afilada que dispara riffs cargados de épica. «The Power of the Moon», en cambio, muestra el lado más oscuro y progresivo de la banda. Todas esas facetas diferentes (hay otras que asoman a lo largo de los 50 minutos del disco) terminan por probar la flexibilidad de este Purple, que se estira pero no se rompe. No hay dispersión ni pasos en falso en Whoosh!, sino más bien una vitalidad envidiable y un espíritu aventurero que Gillian y compañía conservan en una tercera edad vivida con libertad y entereza.

Foto: GENE / POOL / AFP / DACHARY

Alejandro Lingenti