The Witcher
Netflix

El cliché se expandió en las redes sociales: «The Witcher puede ser la Game of Thrones de Netflix». La serie medieval fantástica que estrenó la plataforma busca equiparar el fervor global de los fans de la saga de HBO. ¿Con qué armas? La historia de un brujo encarnado por Henry Cavill, abocado a cazar monstruos por encargo. Pero tras ver sus ocho episodios, el augurio mutó en refutación: The Witcher aburrió más de lo que fascinó. ¿Qué tenía para competir con Game of Thrones? Una fastuosa adaptación de la saga narrativa de Andrzej Sapkowski. El aura de Geralt de Rivia y su poder para liquidar especies horribles, así como para abrir su solitario corazón a la hechicera Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra) y la joven princesa Cirilla Riannon (Freya Allan).Pero sus propias epopeyas (en cambios temporales desordenados) no logran el conjuro. Así, el resultado de la ficción creada y escrita por Lauren Schmidt Hissrich no ofrece dudas. Es insoslayable en diseño de producción, pero pesa con sus arritmias narrativas y sus diálogos explicados. También resulta confusa o lineal la trama política, un pilar clave de toda épica fantástica. Y la actuación de Cavill no ayuda: su Geralt de Rivia es gruñón y tierno, pero sin matices gestuales o expresivos. Su físico y su potencia escénica salvan el relato, pero dejan dudas de cara a la segunda temporada: ¿Podrá levantar la puntería?

Patricio Féminis